6 de mayo de 2011

Tiempo de cambios...



La vida, a veces, nos depara un giro repentino que para nada había sido programado por nosotros y que a buen seguro, nunca habríamos puesto esa posibilidad encima de la mesa. Uno nunca se plantea que su vida adquiera ciertos matices.

Pero ahí están.

Y cuando la vida decide que es esto lo que te tiene deparado solo puedes hacer dos cosas, luchar o huir.

Espero que usted no se vea nunca con esta decisión en las manos, pero si así lo fuese, elegirá luchar.
Es la naturaleza de la vida humana. No hay otra elección. Es cierto aquello de que nunca se sabe lo fuerte que se es, hasta que ser fuerte es la única opción que nos queda.

Es la vida.

Disculpen mis silencios.

2 comentarios:

  1. evidentemente las personas, y lo he visto en directo demasiadas veces hasta conmigo mismo como sujeto, tan sólo saben de lo que son capaces hasta que llega el momento crítico, la situación irreal y descarnadamente vívida. Tan sólo al borde del precipicio se conocen a heroes o villanos, a pusilánimes o valientes, a nerviosos o tranquilos.

    Por cierto, magnífica fotografía.

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  2. Muy sabias tus palabras, que sepas que estoy muy orgulloso de tenerte como amigo. Gracias por darme esa gran lección de lucha cada día, eres envidiable ;-)

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