1 de abril de 2010

Algo personal...

Como algunos de vosotros bien sabeis, esta Semana Santa la estoy pasando lejos de mi tierra, de Jaén, porque estamos en la bonita ciudad de León preparando y ultimando los detalles para la boda dos personas muy especiales.

El caso es que hace unos dias hicimos la sesión de preboda, que para mi es fundamental para ir conociendo "fotográficamente" a los novios, y para ellos es importante pués les da la oportunidad de relajarse y conocer mi forma de trabajar a la hora de fotografiar una boda.

Ellos afrontaban la preboda con nervios, y por mucho que les dije que se relajasen y que estuviesen tranquilos porque el mecanismo de fotografía que sigo es de lo más natural les costó comprenderlo hasta que no estuvimos metidos en "faena".

Fué un bonito paseo por algunas de las zonas más bonitas de León, no por todas, por que León tiene muchos lugares maravillosos, Como digo, pasamos un rato realmente agradable, en el que yo tuve la oportunidad de llevar a la practica algunas ideas que tenía desde que comencé a preparar las bodas de este año, y lo cierto, es que viendo los resultados han quedado mejor de lo que podía imaginar...

Aunque hubo una frase que me llenó, justo cuando acababamos el paseo... y fué, me he reenamorado de mi novio, de su mirada, de sus besos...

Porque eso es lo único que le pido a las parejas que me piden que fotografie su boda... solo les pido que paseen, que se miren, que se besen y que recuerden el porque decidieron dar el paso de casarse, que yo me encargo de congelar eso en imágenes, en mis fotografíaas.

Porque, lo queramos o no, los fotografos de boda somos fotografos de amor.


_

No hay comentarios:

Publicar un comentario